Después de nadar en la piscina Kimmy Granger llama a un conductor para que pase recogiéndola y la lleve a su casa, asi que ella se queda afuera de la piscina esperando por su conductor.
Cuando llega, la sexy chica aun anda en su trae de baño, y al avanzar unos kilometros, ella se da cuenta que a olvidado la cartera, por lo que apenada con el conductor de taxi, le dice que no tiene dinero para pagarle.
El tipo muy abusado, tiene un pequeño letrero en el que deja muy claro, que para viajar con el, hay varias formas de pago, entre ellas, entregar el culo para ser penetrado.
La chica un poco sorprendida, acepta con la forma de pago tan peculiar, y para demostrar su interés por saldar la cuenta de transporte, ella comienza a sobarle la verga al taxista, mientras este va conduciendo.
Al llegar casi al destino final, el taxista hace una parada en un callejón solitario, en donde ambos se van al asiento trasero para terminar de saldar la deuda, Kimmy colaborando se pone de rodillas, en pose de perrito y abre sus piernas para pagar con su coño, y el taxista muy encantado comienza a penetrarla desde atrás.
en una segunda ronda, intercambia de pose, en la que ella acostada en el asiento, en pose del misionero, ella abre sus piernas para el sexo, hasta que el conductor explota de placer, salpicando el viente de Kimmy de su jugoso y pegajoso espera.



















